La laguna de Sinamaica: verdadera muestra de la cultura indígena

Siempre se ha dicho que Venezuela posee un sinnúmero de lugares paradisíacos que convierten al país es una ruta obligada para hacer turismo de verdad. Uno de esos lugares hermosos, misteriosos y legendarios es la laguna de Sinamaica, zona donde nació la etnia indígena añú-parajuana y que está ubicada en el noreste del lago de Maracaibo, en el estado Zulia.

Esta laguna es de gran significancia para los oriundos de esta ciudad. Se caracteriza por contar con unos 50 kilómetros de extensión, que se ve influenciada por el río Limón. Los maravillosos encantos que atrajeron la atención de conquistadores españoles aún se mantienen. Existen dos versiones dentro de la historia local que dice que el nombre del país, Venezuela, proviene de esta zona porque los lugareños le llamaban “Veneciuela”. La otra es que Alonso de Ojeda y Américo Vespucio se inspiraron en Venecia al ver los palafitos sobre la laguna de Sinamaica.

Lo cierto es que lo exótico, la naturaleza pura y los colores que se logran captar en cada amanecer y atardecer, todavía son las razones por las que el lugar se volvió turístico y es uno de los más visitados en el país durante todo el año. De esta forma, los propios y visitantes tienen la oportunidad de conocer aún más los orígenes ancestrales e indígenas de Venezuela.

Estos aborígenes están acostumbrados a recibir a los desconocidos y se preparan con sonrisas y amabilidad para atenderlos sin ningún problema. Muchos de ellos se mantienen de lo que el turismo les deja. Eso sí, tampoco es que han dejado de cuidar el entorno y más bien se muestran celosos de su protección. Se esfuerzan porque todo esté en buenas condiciones y que no haya daños a la laguna de Sinamaica.

Otros lugareños se dedican a la pesca y artesanía, que demás está decir que esta última es muy apreciada a nivel nacional e internacional. Lo más recomendable para tener contacto con la laguna de Sinamaica es recorrerla de punta a punta en lanchas de paseos listas en el puerto para salir. Hay varios puertos, entre los más conocidos está el del restaurante El Trompo y Curvito justo en el pueblo que le da el nombre al afluente.

La persona podrá contemplar la belleza del agua de la laguna, mangles tupidos, áreas verdes, cocoteros y hasta árboles de mango, un fruto bastante querido en toda Venezuela. En toda la extensión de la laguna de Sinamaica están en todo su esplendor los palafitos antiguos que confirman el origen de la localidad. La historia dice que fueron los indígenas añú quienes los construyeron para protegerse de la persecución de sus enemigos.

En los alrededores de la laguna fue erigida la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, con materiales usados para levantar los palafitos. Muy cerca está un restaurante y parador turístico que no deben dejar de visitarse. Son zonas en las que la gente puede disfrutar de las maravillas naturales que hacen famoso al estado Zulia. Prepara tus maletas y ¡lánzate a navegar!

 

 

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *