Descubre Ginebra

Segunda ciudad de Suiza y capital del cantón francófono que lleva su nombre.
Con poco más de 170.000 habitantes, Ginebra comprarte 104 kilómetros de frontera con Francia y poco más de 4 kilómetros con el resto de Suiza, lo que le ha conferido un especial carácter de insularidad y aislamiento en la ya insular y voluntariamente aislada Suiza.
Sede de la Cruz Roja Internacional, en la ciudad de Ginebra encontrarás más de 250 organismos internacionales, como la segunda sede la ONU (aunque el país haya rechazado ser miembro de la misma), lo que transforma Ginebra en la ciudad más cosmopolita del país.
Suiza no pertenece a la Unión Europa ni a su moneda única: el euro, y mantiene el franco suizo. (20 francos equivalen a unos 13 euros).
Aunque el francés es el idioma más usado en la ciudad, los suizos hablan alemán e inglés con fluidez.

Las Maletas del Viajero

 Documentación para viajar  a Ginebra

  • DNI o pasaporte en vigor.
  • Tarjeta Sanitaria Europea, para ser atendido en cualquier centro hospitalario público del país.

Clima y horarios de  Ginebra

  • Aunque el tiempo en Suiza suele ser bastante inestable, con abundantes precipitaciones, cualquier época puede ser buena para visitar el país. A nosotros nos gusta la primavera, cuando las lluvias no son frecuentes y el clima invita a descubrir la ciudad paseando.
  • Si algo caracteriza a los suizos (incluso en una ciudad tan cosmopolita como Ginebra) es lo poco que trasnochan. Comen y se acuestan pronto. Quizá demasiado. Por ello, los horarios comerciales y de museos e iglesias no son tan flexibles como en el sur de Europa, por lo que conviene ser previsor en nuestras comidas y visitas culturales.

Cómo llegar a Ginebra, transportes 

  • El principal aeropuerto de la ciudad es el aeropuerto internacional de Genève-Cointrin, a 4 kilómetros de la ciudad y principal puerta de acceso al país. Compañías como IberiaSwiss o easyJet ofrecen vuelos diarios, a buenos precios, con las principales ciudades españolas. Para llegar al centro de la ciudad, la mejor opción es el tren, que sale cada 12 minutos y os dejará en la estación de Cornavin. Además, cuentas con un correcto servicio de autobuses para llegar a la ciudad, barato aunque más lento. El taxi puede ser otra buena opción si sois varios y lleváis equipaje abultado. Por unos 35 francos estaréis en la puerta de vuestro hotel.
  • Aunque Ginebra tiene unas dimensiones ideales para recorrerse andando, en algunos momentos usaréis su transporte público, en especial si queréis conocer el Museo de la Cruz Roja, francamente interesante y a las afueras de la ciudad. Aunque algunas guías recomiendan la Geneva Transport Card, que da acceso ilimitado a todos los transportes de la ciudad durante 48 horas, nosotros la desaconsejamos. Comprad billetes sencillos (3 francos) aunque sean algo caros. Ginebra dispone de un eficiente servicio de autobuses, tranvías y barcos o mouettes (que recorren en lago Léman).
  • Para potencial el turismo en la ciudad, que desde hace algunos años pasa por una ligera crisis, todos los visitantes de Ginebra reciben, como regalo, una Geneva Transport Card válida para todos los días que pasemos en la ciudad. Os la darán en la recepción del hotel. Esta inteligente manera de potenciar el turismo estará en funcionamiento, como poco, hasta verano del 2011.

Imprescindibles en  Ginebra

  • El casco antiguo de Ginebra, aunque no es demasiado grande (y si muy empinado) lo forman una serie de callejas y plazas, casi todas empedradas, por las que bien vale perderse y vagabundear sin rumbo fijo. Pese a ello, os indicamos un itinerario posible (y delicioso).
    • Sentados en la Treille, el banco de madera más largo del mundo (126 metros), divisamos el parc des Bastions y las fortificaciones del lado sur del casco antiguo.
    • Muy cerca, nos topamos con el Ayuntamiento (Rue de la Cité), con su impotente tour (torre) Baudet del siglo XV, gran rampa adoquinada, edificada en forma de torre cuadrada un siglo después, con la misión albergar piezas de artillería para defender la ciudad.
    • Casi al lado, en la Rue du Puits-Saint-Pierre 6, la casa Tavel, que ostenta el honor de ser la más antigua de la ciudad (siglo XIII) donde destaca la soberbia barandilla de hierro forjado del patio.
    • Catedral de Saint-Pierre (Rue Calvin), reflejo de la historia de Ginebra y cuyas obras que duraron casi un siglo (XII – XIII). Fachada clásica, torres góticas, personajes de las Sagradas Escrituras impropias para un templo de la Reforma… la catedral contiene más de 300 columnas, de diversas épocas y estilos. La silla episcopal de Calvino se conserva aquí.
    • Plaza del Bourg-de-Four, hermosa plaza que esconde algunos de los edificios más antiguos de la ciudad, conservando las enseñas de su antigua condición de posadas (ver número 19 y 21).
    • Parc des Bastions. Frente al Gran Teatro y junto la Treille, nos encontramos con este delicioso parque. Aquí nos toparemos, nada más entrar, con infinidad de apasionados del ajedrez, jugando con piezas gigantescas, que nadie roba y que están perfectamente conservadas. El parque tiene una de las estampas más populares de la ciudad: El Muro de los Reformadores (1917), monumental conjunto con las cuatro figuras emblemáticas de la Reforma.
  • La ciudad de Ginebra parece pivotar entorno al punto de encuentro del lago Léman con el río Ródano, cuya estampa, al anochecer y con los grandes neones de bancos y relojerías reflejados en el agua, es deliciosa. Aquí nos encontramos con la isla Rousseau, popular por su escultura de este filósofo nacido en la ciudad. Desde cualquier punto de la ciudad podemos ver la imagen más popular de Ginebra: el Jet d’eau, surtidor inaugurado en 1886 y que lanza agua a más de 140 metros de altura. Muy cerca, el Jardín Inglés, con su gigantesco reloj de flores.
  • A las afueras de la ciudad, en la Avenida de la Paix, casi una frente a la otra, nos encontramos con dos de los organismos internacionales más visitados en la ciudad: el Palacio de las Naciones Unidas, con visitas guiadas pero, en nuestra opinión, no muy recomendable. Y el excepcional y conmovedor Museo Internacional de la Cruz Roja, con una sorprendente reconstrucción de las actividades de la Cruz Roja desde su fundación (1863) hasta la actualidad. Impresionante el fichero completo de todos los prisioneros de la Primera Guerra Mundial. Los autobuses 8 y 28 os dejarán en la puerta.
  • Dos barrios que nos encantan, y que bien merecen una visita, son Pâquis, alrededor de la estación de Cornavin y auténtico barrio caliente de la ciudad: bares, tascas, pequeñas tiendas de manualidades… es aquí donde buscaremos algo de vida y animación por las noches. Y el barrio de Grottes, algo más sórdido, pero con una visita imprescindible: la casa de los Schtroumpfs o como popularmente se conoce en la ciudad: la casa de los pitufos.
Guía de Ginebra

Dónde dormir, comer y salir en  Ginebra

  • En contra de los que podríamos pensar, por el carácter internacional de la ciudad, Ginebra no dispone de una oferta hotelera excesivamente amplia. Podemos encontrar hoteles realmente selectos (y muy caros) o pequeñas pensiones poco o nada recomendables. Pero también hay algunos hoteles, céntricos y a buen precio, que nos encantan:
    • Cerca del Ródano, destacamos el Hotel des Tourelles (Bd. James-Fazy, 2) y el Hotel Genève(Place Isaac-Mercier, 1)
    • Junto a la estación de Cornavin, nos gusta el Best Western Strasbourg (Rue Pradier, 10). Cómodo y con buenos servicios.
    • Para presupuestos más ajustados, recomendamos el Hotel Central (Rue de la Rôtisserie, 2), céntrico y limpio.
  • Comer (y beber) en Ginebra no es caro: es carísimo. Además, Suiza parece inmune a las grandes cadenas de alimentación, como Burger King o McDonalds, que bien nos puede sacar de un aprieto. En la ciudad hay poquísimos establecimientos de este tipo. Acogedores y a buenos precios, nos encantan Chez Ma Cousine(place du Bourg de Four, 6), un delicioso restaurante donde el pollo es el plato protagonista con deliciosos postres. Junto a la estación de Cornavin, en Les Brasseurs podrás tomar pizzas artesanales y varios tipos de cervezas, algunas fermentadas allí mismo. En cualquier calle podréis encontrar pequeñas (y no tan pequeñas) pastelerías donde comprar, casi siempre al peso, el delicioso chocolate del país. Comprad un par de tabletas y disfrutadlas de inmediato. Está buenísimo.
  • Si lo que buscáis es una animada vida nocturna, os habéis equivocado de ciudad. Si algo caracteriza a los suizos es su puntualidad, eficiencia, cortesía y lo poco que les gusta trasnochar. Pese a ello, siempre podemos tomar una cerveza (la marca Calvino, típica de la ciudad, está buenísima) en algún bar de la place du Bourg de Four. A nosotros nos gusta Le ClémenceLes Brasseurs, en Cornavin, cierra tarde, y es una buena opción para relajarse, tomar una copa y planear nuestra siguiente jornada.

Nuestra Opinión de  Ginebra

  • Culta, educada, limpia, eficiente, segura… son sólo algunas de las características que definen a una de las ciudades más prósperas (y caras) de Europa. Aunque sólo sea por pasear por su casto histórico, conmoverse en su sobrecogedor Museo de la Cruz Roja y disfrutar de su delicioso chocolate, bien merece la pena hacer una escapada aquí. Aunque los precios son altos (mucho), si planeamos nuestra visita con tiempo, podremos encontrar algunas ofertas interesantes y disfrutar de una experiencia fascinante.

Mapas de  Ginebra

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