Descubre Bruselas

Capital del Reino de Bélgica y sede de la Unión Europea.
Desde su capitalidad europea, Bruselas está inmersa en una impresionante transformación de ciudad casi provinciana, muy apegada a sus viejas tradiciones, a símbolo indiscutible de la nueva ciudadanía europea, con nuevos barrios y con una arquitectura mucho más atrevida y vanguardista.
Bruselas tiene poco más de 700.000 habitantes y comparte con España la moneda europea: el Euro. Aunque el francés es la primera lengua de la ciudad, el flamenco tiene una enorme presencia en transportes, callejeros, estaciones, cervecerías, tiendas…

Las Maletas del Viajero

Documentación para viajar a Bruselas

  • DNI o pasaporte en vigor.
  • Tarjeta Sanitaria Europea, para ser atendido en cualquier centro hospitalario público del país.

Clima y horarios en  Bruselas

  • Aunque el tiempo en Bélgica suele ser bastante inestable, con abundantes precipitaciones, cualquier mes puede ser bueno para visitar el país, ya que cada temporada tiene sus encantos y atractivos. Quizá el otoño y la primavera, huyendo del agobiante y populoso verano, sean los mejores meses para visitar la ciudad (y el país).
  • Aunque los horarios comerciales y de museos e iglesias son similares a los españoles, os recomendamos no apurar demasiado la hora de las comidas y/o cenas, aunque debido al carácter (cada vez más) internacional de la ciudad, siempre podremos encontrar restaurantes chinos, turcos o pequeñas brasseries donde comer algo.

Cómo llegar a Bruselas, transportes

  • El principal aeropuerto de la ciudad (y de todo el país) es el Aeropuerto Internacional Zaventem, a 14 kilómetros de la ciudad, y principal puerta de acceso a Bélgica. Compañías como IberiaBrussels AirlinesEasyjet ofrecen vuelos diarios, a buenos precios, con las principales ciudades españolas. Para llegar al centro de la ciudad, la mejor opción es el tren, que sale cada 15 minutos y os dejará en las principales estaciones de la ciudad: Gare CentraleGare du Midi y Gare du Nord. Además, cuentas con un correcto servicio de autobuses para llegar a la ciudad, barato aunque más lento. El taxi puede ser otra buena opción si sois varios y lleváis equipaje abultado. Por unos 40 euros estaréis en la puerta de vuestro hotel.
  • Algunas compañías low cost, como la irlandesa Ryanair, tienen su base operativa en el pequeño aeropuerto de Charleroi, a 46 kilómetros de Bruselas. Aquí existe un servicio de autobuses llamado Brussels City Shuttle, que sale cada 30 minutos y nos dejará en la Gare du Midi, en el centro de la ciudad.
  • Aunque Bruselas tiene unas dimensiones perfectas para recorrerse andando, dispone de una eficiente red de transportes públicos (Metro, autobuses y tranvías), gestionados por la empresa municipal STIB. Aunque podéis adquirir la Brussels Card en cualquier quiosco, que os dará libre acceso a todos los transportes de la ciudad durante 72 horas (además de grandes descuentos para muchos museos), la mejor opción es comprar billetes sencillos según los necesitemos.

  • Bélgica está ocupando, desde hace algunos años, las primeras páginas de los periódicos por dos desgraciados asuntos: primero, la (inminente) partición del país en dos: Flandes y Valonia; segundo, el fuerte incremento en su inseguridad ciudadana hasta alcanzar el triste honor de ser el país europeo con mayor índice de criminalidad. No os preocupéis, los belgas (valones y flamencos) son gente agradable, educada y hospitalaria; y el incremento en la delincuencia del país apenas si es percibida por los turistas. Tened vuestras permanencias controladas en todo momento… y disfrutad de vuestro viaje.

Imprescindibles en Bruselas

  • Toda la ciudad de Bruselas parece pivotar en torno de la sublime Grand Place, alrededor de la cual se alzan maravillosos edificios flamencos, en su mayoría antiguos gremios de artesanos que trabajaron en la plaza, además del Ayuntamiento de la ciudad. Aquí podemos encontrar el Museum van de Stad Brussel – Broodhuis, estupendo museo de la ciudad (y de gran parte del país). Muy cerca de la Grand Place, en la esquina de la rue de l’Etuve y la rue du Chêne, está en famoso Manneken-Pis, símbolo nacional de los belgas y que no es otra cosa que una pequeña escultura de un niño orinando. Su origen no está muy claro, pero casi todas las fuentes parecen confirmar que se trata de la escultura del hijo de algún noble o burgués acaudalado de la ciudad y que, según nuestra opinión, ha ganado una fama totalmente inmerecida.
  • Cathèdrale St. Michel et Ste. Gudule, sublime mezcla de estilos (románico, barroco y renacentista) que costó casi 300 años en terminar y cuya primera piedra fue puesta en el siglo XIII. Mención especial a su magnífica vidriera, de enormes proporciones.
  • En el barrio Le Sablon, zona de anticuarios por excelencia, podrás encontrar dos plazas muy interesantes: Grand Sablon, coronada por la fuente de Minerva, de mediados del siglo XVIII, y el Jardin du Petit Sablon, donde podremos sentarnos unos minutos para descansar de nuestro vagabundeo.
  • También en el barrio de Le Sablon se encuentra el Musée d’Art Ancien, con una de las mejores colecciones del mundo en pintura flamenca, holandesa y barroca. Este excelente museo está conectado por un subterráneo con el Museo de Arte Moderno, que podremos visitar comprando una entrada conjunta (algo muy recomendable). Estos dos museos son conocidos como Musées Royaux des Beaux-Arts, los dos con entradas en la Place Royale. Mención especial la sala dedicada al maestro Bruegel, discípulo de El Bosco, que, entre otras joyas, contiene La Caída de Ícaro, quizá uno de los lienzos más paradójicos y fascinantes de la historia.
  • En las afueras de la ciudad se encuentra otro de los símbolos de esta ciudad: el Atomium (Metro Heysel), gigantesca molécula de hierro construida para la Expo de 1958. Aparte de las excelentes vistas que se disfrutan desde su mirador, no encontramos otro motivo para visitarlo. Si vas con los días contados, no lo recomendamos.
  • Entre la rue de la Loi y la rue Belliard nos encontramos la llamada zona de la Unión Europea, llena de vida por el día, pero nada recomendable al caer el sol. El edificio más visitado es el Parlamento Europeo, inaugurado en 1998 y con la misma forma que el famoso queso francés Caprice des Dieux.

Dónde dormir, comer y salir en Bruselas

  • Al contrario de otras capitales europeas, donde el precio de las habitaciones se encarecen los fines de semana, en Bruselas, debido a la gran cantidad de funcionarios y trabajadores comunitarios que trabajan (y viven) en la ciudad los días laborables y que abandonan la ciudad cada viernes, las mejores ofertas las podemos encontrar los fines de semana y durante los meses de vacaciones. Nos gustan:
    • Cerca de la Grand Place, destacamos el Hotel Le Frederiksborg (Av. Broustin, 118) y el Hotel Mirabeau (Place Fontainas, 18)
    • En el barrio Le Sablon, tenemos el NH City Center (Chaussée de Charleroi, 17). Cómodo y con buenos servicios.
    • Para presupuestos más ajustados, recomendamos el Bruegel Youth Hostel (Heilig Geestraat, 2), junto a la Gare Centrale y con la posibilidad de habitaciones privadas a buenos precios.
  • Alrededor de la Grand Place encontrarás varios restaurantes pensados, casi en exclusiva, para los turistas. Huye de ellos: son caros y la comida no pasa de correcta. Callejead un poco y enseguida encontraréis pequeños bistrots, con menús del día (o plat du jour) a buenos precios. En el centro, Chez Léon (Rue des Bouchers, 18) es toda una institución en la ciudad: mejillones y patatas fritas, casi siempre con mahonesa. Extraña mezcla pero que enamora al primer bocado. En el barrio de Le Sablon, comed algo en la brasserie Lola (Place du Grand Sablon, 33). Mención especial merecen los helados y gofres que se pueden comer en esta ciudad. En Le Frambosier (Rue du Bailli, 35) se pueden tomar hasta con sabor de cerveza.
  • Aunque Bruselas no es conocida por sus excesos nocturnos, en torno a la Place de la Bourse podrás encontrar algunas cervecerías y pubs para tomar alguna copa y bailar. Coaster, en la Rue des Riches Claires, 28 quizá sea de los más concurridos.
  • Cerveza. Imposible escribir sobre Bruselas (o sobre Bélgica) sin dedicar unas líneas a esta bebida. El país presume de elaborar más de 300 tipos distintos de cerveza, entre las que se encuentran las deliciosas trapenses y/o de abadía, realizadas de forma artesanal, según antiguas recetas iniciadas en monasterios. Orval, Leffe, Karmeliet, Rochefort, Kasteel. Lambic… son sólo algunas de ellas. En cualquier bar o cervecería de la ciudad te ofrecen docenas. Disfrútalas, porque son una joya. Recordad que el primer fin de semana de septiembre se celebra la impresionante feria de la cerveza de Bruselas, en la Grand Place. Si vuestro vieja a la ciudad coincide con esos días… estáis de suerte… y si no, bebed de esta deliciosa bebida hasta hartaros… Aquí se sirven las mejores del mundo.

    Nuestra Opinión de Bruselas

    • Bruselas es una ciudad de contrastes. En algunos momentos nos parece estar un pequeño pueblo, con sus tiendas de comestibles, mercerías, diminutos bares donde los vecinos del barrio juegan a las cartas desde hace años; pero basta con cruzar unas calles para toparnos, casi de bruces, con otra ciudad totalmente distinta: viva, moderna, con una arquitectura realmente sorprendente, llena de tiendas de ropa a la última moda, y donde se hablan casi todos los idiomas del globo. Por ello, y por muchas otras razones (la amabilidad de su gente, su soberbio Museo de Arte Antiguo, su deliciosa cerveza, sus precios asequibles…) es una excelente elección para cualquier escapada.

    Mapas de Bruselas

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